Ultrasonido Hepático: Indicaciones, Dieta, Preparación

¿Qué es y cómo se realiza?

La ecografía hepática se basa en el principio de la ecografía. A través de esta técnica, un haz de ultrasonido (llamado así porque no es audible para el oído humano) se proyecta en el área del cuerpo para ser examinado, gracias a una sonda especial. En este punto, los tejidos golpeados por las ondas de sonido los reflejan en diversos grados dependiendo de su consistencia; por lo tanto, al capturar los ultrasonidos reflejados utilizando la misma sonda que los generó, y convirtiéndolos en señales eléctricas, es posible procesarlos informáticamente para reconstruir la morfología de los tejidos y órganos estudiados.

Por este motivo, la ecografía hepática se realiza para describir o delinear mejor la arquitectura del hígado, especialmente en presencia de síntomas sospechosos o pruebas clínicas. Por ejemplo, es posible evaluar la consistencia del órgano y el suministro de sangre, así como encontrar la presencia de quistes, formaciones anormales y fibrosas y bolsas de infección.

Los síntomas más comúnmente asociados con la enfermedad hepática incluyen:

  • ictericia (coloración amarillenta de la piel y esclerótica ocular);
  • pérdida de apetito;
  • Cansancio, malestar y pérdida de peso importante;
  • Tinción oscura de la orina o heces claras.

Otros síntomas comunes a diversas enfermedades del hígado son: náuseas, vómitos, diarrea, varices, hipoglucemia, fiebre baja, dolor muscular y pérdida del deseo sexual.

El dolor del hígado, percibido en la región superior media del abdomen derecho, generalmente se presenta solo en una etapa avanzada del proceso mórbido; De hecho, este síntoma está asociado con el aumento volumétrico del órgano, especialmente cuando ocurre de manera abrupta (hepatitis aguda).

Entre los análisis de sangre que investigan la salud del hígado, recuerde la dosis de:

  • enzimas de origen hepatocito (transaminasas - AST, ALT - ALP y GGT); ↑↑↑
  • bilirrubina directa e indirecta (importante también la dosificación en la orina) ↑↑↑
  • Proteínas plasmáticas (cantidad total, albúmina y / o globulinas) ↓↓↓
  • factores de coagulación (tiempo de protrombina ↑↑↑) ↓↓↓

Entre los factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad hepática mencionamos:

  • alcoholismo
  • obesidad
  • Presencia de enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus.
  • uso de drogas
  • relaciones sexuales sin protección
  • Tratamientos farmacológicos prolongados (incluido el uso de esteroides anabólicos en dosis altas)
  • envenenamiento (arsénico, hongos venenosos, micotoxinas)

Otra aplicación clásica de la ecografía hepática es el diagnóstico de esteatosis, una afección caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en los hepatocitos (las llamadas células del hígado). Al mismo tiempo, durante la ecografía hepática es posible extender el estudio a otros órganos abdominales, para evaluar, por ejemplo, la presencia de cálculos dentro de la vesícula biliar o tracto biliar, o el estado de salud del páncreas. Además, la llamada ecografía hepática operativa se puede realizar con fines diagnósticos o terapéuticos, por ejemplo, para guiar la ruta de la aguja durante una biopsia, un drenaje hepático o el tratamiento de tumores hepáticos por radiofrecuencia o hipertermia con láser.

Por lo tanto, hemos visto cuán amplia es la gama de indicaciones para la ecografía hepática, mientras que en la tabla al lado se indican los síntomas y los exámenes clínicos que, en teoría, merecen profundizarse mediante la ecografía hepática. Lo que permanece bastante similar en los diversos casos es la preparación requerida por el médico en vista del examen de ultrasonido del hígado.

Dieta preparatoria para ultrasonido hepático.

Dado que la presencia excesiva de gases intestinales puede limitar la precisión del examen de diagnóstico, en los dos / tres días anteriores a la ecografía, el paciente debe limitar el consumo de todos aquellos alimentos que pueden causar problemas de meteorismo y flatulencia (como los Rico en fibras y escorias). Por lo tanto, debe abstenerse del consumo de legumbres (lentejas, frijoles, frijoles, garbanzos, guisantes), leche y productos lácteos, verduras, tubérculos, uvas, varios quesos, pan y pasta (ambos permitidos con parsimonia extrema), productos integrales y alimentos fermentados. En estos días también se evitarán las bebidas carbonatadas, se limitarán las nervinas (té, café, chocolate caliente) y, por supuesto, se eliminará el consumo de alcohol. En la aproximación a la ecografía hepática se permite el consumo de carne, pescado, huevos, fruta sin cáscara (con excepción de las uvas), quesos curados con moderación y agua mineral suave.

El día del examen, el paciente debe estar en una clínica de ayuno durante al menos ocho horas, durante las cuales solo puede tomar agua sin gas.

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