Remedios para la deshidratación.

La deshidratación significa una pérdida significativa de agua corporal.

El agua constituye aproximadamente el 55% del peso de un organismo adulto.

Una reducción "aparentemente" insignificante, evaluada como un porcentaje de la masa total del cuerpo, puede comprometer el rendimiento psicofísico del sujeto.

Cuando la pérdida alcanza el 10%, se producen complicaciones graves y potencialmente fatales.

La pérdida de fluidos corporales ocurre principalmente con:

  • Sudoración.
  • La orina.
  • Heces.
  • Ventilación pulmonar (humidificación del aire en senos y cornetes).

La deshidratación afecta principalmente a:

  • Pacientes con enfermedades infecciosas gastrointestinales (en presencia de vómitos y diarrea), enfermedad renal, enfermedades endocrinas, conducta alimentaria (anorexia), etc.
  • Niños: tienen un estímulo de sed poco desarrollado.
  • Personas mayores: tienen un estímulo de sed ineficiente; además, con el tiempo el cuerpo tiende a considerar menos agua.
  • Deportes: muestran una sudoración casi exponencial en comparación con una sedentaria, especialmente en la temporada de verano.
  • Aquellos que trabajan en entornos extremadamente agotadores o calientes: operadores de cocinas, trabajadores agrícolas, etc.
  • Aquellos que siguen dietas extremas como la cetogénica o los que toman diuréticos.

Que hacer

  • En caso de vómitos y diarrea (típico de la gastroenteritis, pero no solo), trate el agente desencadenante.
  • En caso de enfermedades hormonales o renales, el riesgo de deshidratación disminuirá proporcionalmente al tratamiento de la enfermedad.
  • Inducir a los niños y ancianos a beber incluso cuando no tienen sed.
  • Siga una dieta equilibrada (ver más abajo).
  • Hidratar adecuadamente durante el deporte.
  • En el verano, practicar deportes en los huertos más fríos.
  • Use ropa adecuada para la condición, mejor si es técnica.
  • Si es posible, reduzca la exposición a fuertes corrientes de aire caliente.
  • En altitudes elevadas, hidrate adecuadamente a pesar de temperaturas no demasiado altas, ya que el organismo debe humedecer el aire de ventilación.
  • Beber también durante las actividades acuáticas y submarinas.
  • Queriendo practicar saunas y baños turcos, calcule los tiempos de manera inteligente y comience progresivamente.
  • Limite la exposición a la luz solar directa.
  • Empieza a beber antes, continúa durante e incluso después de una sudoración muy intensa.
  • Prefiera soluciones isotónicas alternando con agua.
  • Para entender si el cuerpo realmente sufre de deshidratación, verifique los siguientes síntomas:
    • Sete.
    • Reducción del peso corporal.
    • Calambres musculares.
    • Debilidad.
    • Reducción de la diuresis.
    • Orina oscura.
    • Sequedad de los labios, piel y mucosas (nariz, cavidad bucal, ojos, etc.).
    • En los casos más graves:
      • Aumento de la temperatura corporal.
      • Infossing de los ojos.
      • Aumento de la frecuencia cardíaca.
      • Ofuscación de los sentidos.
      • Falta de lágrimas en las lágrimas.
      • Frialdad de las extremidades.

NB . Recordemos que una pérdida del 2-3% no es difícil de obtener. Si la báscula muestra una reducción significativa del peso en un tiempo corto o muy corto, es casi seguro que se deshidrata.

  • ¡ADVERTENCIA! En caso de pérdida de conocimiento (por ejemplo, durante un rendimiento atlético muy intenso), antes de intervenir, es necesario consultar al médico para evitar empeorar la situación.

    De hecho, no todos saben que algunos de los síntomas relacionados con la hipopotasemia (reducción de potasio) son muy similares a los de la deshidratación (astenia, confusión mental, hipoestenia y calambres musculares, parálisis). Al humedecer por la fuerza un organismo deficiente en potasio, la situación puede agravarse aún más.

  • Después de obtener la certeza clínica de la deshidratación, es esencial proceder con una rehidratación rápida y efectiva. Los mejores métodos son:
    • Beber una solución fácilmente absorbible.
    • Si el sujeto carece de conocimientos o es particularmente grave, la intervención inmediata aplicará una infusión intravenosa de glucohidalina (fleboclisis).
    • Una vez que se completa la fase aguda, es necesaria una rehidratación progresiva. El organismo no es un "contenedor" para ser llenado. Tanto el agua como los nutrientes se mueven de un tejido a otro a través de un complejo sistema de membranas y explotando gradientes de concentración, canales específicos, etc. Por esta razón, la rehidratación debe ser progresiva, prolongada y respetuosa de algunos principios nutricionales precisos (ver más abajo).

Qué NO hacer

  • Proteger los síntomas de vómitos y diarrea.
  • Ignorar la poliuria inducida por enfermedades renales y hormonales.
  • Permitir que los niños y las personas mayores beban de vez en cuando.
  • Tomar diuréticos.
  • Siga las dietas deshidratantes como las cetogénicas y las pobres en alimentos acuosos.
  • Practicar deportes sin hidratar y seguir una dieta desequilibrada.
  • Practica deportes durante las horas más calurosas del verano.
  • Use un mono de plástico u otra ropa sintética para aumentar la transpiración (lubricantes, pantalones cortos de goma, etc.).
  • Exposición a corrientes de aire muy fuertes y calientes. Al limpiar rápidamente el sudor, pueden ocultar el grado de sudoración.
  • Subestimar la altitud.
  • Subestimar la micción y la sudoración durante actividades acuáticas y especialmente subacuáticas.
  • Exponerse a las saunas y baños turcos extendidos.
  • Exposición a la luz solar durante muchas horas (por ejemplo, quedarse dormido al sol).
  • Ignore la presencia de síntomas que puedan indicar un estado de deshidratación.
  • Ignora la posibilidad de que sea hipopotasemia y no deshidratación.
  • Beber soluciones hipotónicas o hipertónicas: se absorben poco y pueden provocar diarrea empeorando la situación.

Que comer

Para prevenir la deshidratación o rehidratación del cuerpo, es necesario beber y comer adecuadamente:

  • Si el nivel de actividad física general no involucra el deporte y la sudoración es normal, es suficiente introducir 1 ml de agua por cada caloría tomada con la dieta (para una dieta de 200 kcal recomendamos 2 litros de agua). Esta estimación también debe incluir el agua contenida en los alimentos (aproximadamente 0, 8-1, 5 litros / día) pero, para minimizar el riesgo de deshidratación, es recomendable aplicar este número solo a las bebidas.
  • Si la sudoración es intensa debido a la actividad motora, es aconsejable estimar la cantidad de líquidos que se reintroducirán por doble pesaje antes y después del entrenamiento. La diferencia entre los dos valores corresponde a la pérdida real de líquidos a reintroducir. Este es un parámetro muy útil en la planificación de futuros entrenamientos.
  • Si la pérdida de líquidos es considerable, es necesario dividir las bebidas antes, durante y después de la sesión. Beber de una vez puede ser muy molesto.
  • En caso de deporte, diarrea y sudoración intensa, prefiera líquidos isotónicos o ligeramente hipotónicos. Estos se absorben mejor, participan en la restauración del equilibrio de sal y proporcionan energía. Contienen hidratos de carbono semi-complejos entre 5-10% (mejor en 6-8%) y minerales (especialmente potasio y sodio). La temperatura óptima es de 8-13 ° C.
  • Durante las comidas diarias, elija alimentos que contengan una buena cantidad de agua:
    • Frutas y verduras frescas: el grupo fundamental de alimentos VI y VII es el que más participa en la ingesta de agua y potasio en la dieta. Las porciones pueden ser de 3-6 por día y varían de 50 a 300 g.
    • Minestrone: se basan en vegetales cocidos, pero tienen la ventaja de contener aún más agua. Además, a diferencia de muchas otras recetas con verduras cocidas, la del minestrone no sufre ninguna pérdida de minerales.
    • Zumos, centrifugados y batidos: para consumir en comidas secundarias.
    • Té e infusiones.
    • Leche y yogurt: tienen un alto contenido de agua; Las porciones son de 1 a 3 días al día (250 ml para la leche y 125 g para el yogur).
    • Carne, pescado y huevos frescos: con los métodos de cocción adecuados, estos alimentos también favorecen la hidratación. Es recomendable prepararlos con los siguientes métodos: crudeza, ebullición en agua, vacío, vapor, presión y en cocción. No pueden excluirse incluso en papel de aluminio, en la corteza del horno y en la sartén.
    • Primeros platos de caldos a base de cereales y legumbres: el posible remojo y cocción en agua de estas semillas con almidón (o derivados) aumenta la hidratación del 100-200%. Las porciones son de 1 a 2 al día y oscilan entre 30 y 80 g de alimentos y entre 250 y 500 ml de caldo o agua. Sin embargo, al preferir las recetas en caldo, la cantidad de líquido también aumenta 4 veces.
  • Siga una dieta balanceada con el porcentaje correcto de macronutrientes (incluidos los carbohidratos).

Lo que NO comer

El consumo exclusivo de alimentos bajos en hidratación y algunos productos diuréticos puede predisponer a la deshidratación:

  • Frutas y verduras en conserva, cocidas o deshidratadas: mermeladas, hierbas cocidas y exprimidas, concentrados, frutas confitadas o secas, etc.
  • Quesos añejos: a diferencia de los frescos, tienen una baja concentración de agua.
  • Carnes y pescados en conserva, cocidos o deshidratados: salsas de carne guisadas y concentradas, carnes a la brasa, carnes curadas y carnes curadas, etc.
  • Palitos de pan, galletas saladas, galletas y crutones para reemplazar el pan fresco y los platos de pasta.

Algunas moléculas pueden ser diuréticas y promover la excreción de agua; Entre estos recordamos sobre todo:

  • Alcohol etílico: es fuertemente diurético.
  • Estimulantes: el más extendido es la cafeína. Se encuentran principalmente en el café, en ciertas bebidas energéticas y en suplementos alimenticios termogénicos.
  • Cuerpos cetónicos: son producidos por el organismo en deficiencia de hidratos de carbono. Son típicos de las dietas cetogénicas, o regímenes nutricionales desequilibrados dirigidos a la pérdida de peso. Teniendo un poder osmótico muy fuerte, cuando son filtrados por los riñones, también eliminan una gran cantidad de agua contenida en el plasma sanguíneo.
  • Plantas medicinales con acción diurética: diente de león, vara de oro, cola de caballo, abedul, enebro, ortiga, gramigna y espárragos.

Curaciones naturales y remedios

Los remedios naturales para la deshidratación no son más que los alimentos en sí. Esos son particularmente efectivos:

  • Rico en agua.
  • Rico en potasio, pero también en sodio.
  • Con un buen porcentaje de carbohidratos.
  • Pobres oligosacáridos de fruta y otros carbohidratos osmóticos no reabsorbibles a nivel tubular de los riñones.
  • Poca cafeína y otros estimulantes.
  • Sin alcohol
  • Con concentraciones naturales y no excesivas de potasio, vitamina C y vitamina B6.

Cuidado farmacologico

  • Terapia de rehidratación: basada en fórmulas ricas en electrolitos para disolver en agua; A menudo se añaden hidratos de carbono simples y semi-complejos. Se puede realizar para:
    • Vía oral.
    • Intravenosa (fleboclisis).
  • En caso de vómitos, medicamentos antieméticos. Un ejemplo clásico son los antimuscarínicos como la escopolamina (por ejemplo, Addofix)
  • En caso de diarrea: antiespasmódicos, anticolinérgicos, absorbentes intestinales y antibióticos específicos o antiparasitarios.
  • En caso de trastornos de la alimentación: ansiolíticos, antidepresivos etc.
  • En caso de diabetes insípida y otras enfermedades endocrinas: hormonas sintéticas.

prevención

La prevención de la deshidratación se puede llevar a cabo solo cuando el agente deshidratante es conocido:

  • Trate cualquier enfermedad que pueda causar deshidratación.
  • Evalúe cuidadosamente las variables del caso (gran altitud, actividades subacuáticas, viento caliente, sol directo, etc.).
  • Beba y coma adecuadamente, especialmente en presencia de calor y actividad deportiva intensa.
  • Bebe aun cuando no tengas sed; Sin exagerar, pequeños sorbos son suficientes.
  • Vístete específicamente y elige horarios con temperaturas aceptables.

Tratamientos medicos

No existen tratamientos médicos específicos para tratar o prevenir la deshidratación.

La única excepción son las intervenciones quirúrgicas dirigidas al tratamiento de patologías superiores.

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