Metabolismo celular

Este término indica los procesos continuos, tanto químicos como físicos, a los que se somete el protoplasma y que dan lugar al intercambio continuo de energía y sustancias entre el entorno externo y la propia célula.

Destaca:

a) anabolismo celular, que incluye todos los procesos por los cuales la célula se enriquece con sustancias vitales para él y almacena complejas moléculas químicas esenciales para su evolución y para su tropismo;

b) catabolismo celular, que se refiere a todos los procesos destructivos involucrados en las moléculas químicas previamente almacenadas; Destrucción que conduce a la formación de energía resultando en la eliminación de residuos.

Todos estos procesos se pueden recopilar bajo un denominador común: rotación de células.

Las partículas sólidas se toman mediante fagocitosis. Esta propiedad se estudió por primera vez en los leucocitos de un molusco de Haeckel, en 1862, y consiste en la emisión de pseudopodios (extensiones debidas a crecimientos de la membrana celular) o membranas onduladas, de modo que el material a incorporar está circunscrito por tales Extensiones y finalmente incorporadas al citoplasma.

Sobre la base de las propiedades de fagocitación, las células se distinguieron en macrófagos y en microfagos: los primeros son capaces de asimilar células bacterianas en su totalidad, los microfagos, por otro lado, solo partes corpusculares o residuos celulares. Ambos tipos de células fagocitantes están representadas abundantemente en el cuerpo humano. Las funciones a las que pertenecen estos elementos son: defensa contra gérmenes patógenos y microorganismos en general, eliminación del polvo atmosférico que, al respirar, alcanza los alvéolos pulmonares, eliminación de detritos de los órganos en descomposición (como ocurre, por ejemplo, en la metamorfosis de algunos animales) y finalmente la absorción de procesos inflamatorios. El principal mecanismo por el cual la célula se alimenta es a través de la absorción de partículas líquidas. En este sentido, la membrana celular juega un papel fundamental. De hecho, se comporta como una membrana semipermeable, como un filtro, que permite el paso de ciertas sustancias y no de otras, incluso con una afinidad química considerable. También se ha observado que la disposición de la membrana para absorber varía según el estado funcional en el que se encuentra: por ejemplo, si la célula, en un estado determinado, no necesitará lípidos, aunque pueden absorberlos, no los introducirá. Cuánto se han completado actualmente sus necesidades.

Haga clic en los nombres de los diversos orgánulos para leer el estudio.

Imagen tomada de www.progettogea.com

Ver también: metabolismo basal.

acelerar el metabolismo

Editado por: lorenzo boscariol

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